miércoles, 31 de agosto de 2011

MASAJE PARA NIÑOS CON NECESIDADES ESPECIALES

1.- El tacto fortalece el vínculo.

El masaje infantil es una técnica muy eficaz para fortalecer el vínculo afectivo con los niños con necesidades educativas especiales. Los niños con dificultades visuales, auditivas o de desarrollo no pueden responder como los otros niños a los estímulos de sus padres y sus cuidadores. Lo que hace que los adultos que cuidan tengan que buscar otras formas de comunicación y entendimiento del niño con dificultad para comunicarse.

El tacto es un componente vital para el desarrollo de la persona. Una persona puede vivir con la falta de alguno de los demás sentidos, es decir; una persona puede vivir si es ciega, sorda o si le falta el sentido del gusto o el olfato, pero no puede vivir de sin las funciones de la piel. En el masaje infantil se trabaja con el contacto con la piel, por lo que es muy beneficioso para niños con dificultades en otras funciones de la comunicación y vinculación humanas.

El masaje infantil beneficia a los niños con necesidades educativas especiales de la siguiente manera:

1.- Beneficia al metabolismo del niño, porque el masaje incrementa la circulación de la sangre, y así los capilares se abren aumentando el aporte de oxígeno y nutrientes. Los niños con parálisis cerebral tienen una circulación muy pobre, por lo que el masaje es muy beneficioso para estos niños en este sentido.

2.- Los masajes en algunas zonas del cuerpo benefician a otros órganos o tejidos relacionados. Los masajes en el abdomen ayudan a aliviar el estreñimiento. Los masajes en la parte baja exterior del diafragma ayudan a respirar mejor. A los niños con parálisis cerebral que tienen una respiración muy superficial les ayuda mucho este tipo de masaje.

3.- A nivel psicológico el masaje tiene numerosos beneficios. El masaje es relajante, por lo que facilita el bienestar del niño y el paso de la vigilia al sueño. Otras veces el masaje aumenta el tono muscular. Estos dos resultados dependen de la presión que se ejerce en el masaje más que del movimiento en sí; en los niños que acuden al fisioterapeuta para estimular o inhibir el tono muscular es conveniente consultar al profesional sobre la presión idónea para conseguir el resultado deseado. Además, el masaje ayuda a fortalecer la comunicación y el vínculo entre el niño y el cuidador.

2.- NIÑOS CON PARÁLISIS CEREBRAL

2.1 HIPERTONÍA e HIPOTONÍA.

Los niños con parálisis cerebral presentan defectos en la percepción sensorial, e incluso falta de equilibrio. Pueden presentarse dificultades en la elaboración de movimientos voluntarios, lo que tiene como consecuencia la afectación del habla, el control de las manos y puede producirse hipotonía (falta de tono muscular) o hipertonía (exceso de tono muscular).


En los niños con parálisis cerebral el fisioterapeuta suele utilizar ejercicios y masajes para inhibir o facilitar el tono muscular. Las técnicas de inhibición consisten en relajar y reducir el tono muscular y las técnicas de facilitación aumentan el tono muscular.

La técnica de masaje sirve para estos niños y pueden ser modificados para inhibir o facilitar el tono muscular el niño. Si queremos inhibir y relajar el tono muscular, los movimientos serán más largos, lentos, completos y utilizaremos los toques de relajación, sosteniendo la zona del cuerpo con nuestras manos y transmitiendo calor y seguridad. Para aumentar el tono muscular los movimientos serán más vigorosos, utilizaremos más los movimientos de sacudir suavemente esa parte y lo acompañaremos de más palabras y cantos o juegos.

2.2 MOVIMIENTOS DEL MASAJE

En los niños con parálisis cerebral podemos realizar el masaje del siguiente modo:

1.- El masaje en las plantas de los pies: puede causar la extensión y rigidez de la pierna.

2.- Abdomen: los pulgares hacia los lados ayudan a estimular la respiración diafragmática.

3.- La posición de mantener las rodillas contra el abdomen sólo 5 segundos. Si se mantiene mucho tiempo puede inhibir la respiración.

4.- Estos niños suelen rechazar los masajes en los hombros. Por eso es interesante empezar por la mariposa y respetar el ritmo.

5.- Los movimientos en los labios ayudan a mejorar la deglución, importante para los niños que babean y respiran por la boca. El masaje en la cara es una buena estimulación oral.

6.- En la espalda, no dar masaje en contra del sentido del vello.

7.- Si el niño tiene alguna desviación o canal de derivación, aplicar el masaje alrededor de la zona y consultar con el fisioterapeuta sobre la presión que puede ejercerse. Si ha habido alguna intervención quirúrgica, no aplicar el masaje directamente sobre la zona, sino en otra zona del cuerpo.

8.- Posición: colocar debajo de la cabeza un cojín para que la cabeza esté centrada. Las caderas abiertas y las rodillas flexionadas, los brazos relajados a los lados.

2.3 RECHAZO DEL TACTO.

Los niños con varias disfunciones pueden rechazar el tacto. Estos niños son extremadamente sensibles a la estimulación, por lo que con ellos especialmente es más importante el respeto a su ritmo.

Algunos autores y experiencias afirman que las presiones profundas y los movimientos firmes son efectivos para que el niño acepte mejor el masaje. También ayudan los baños calientes y las fricciones con una toalla antes del masaje.

3.- NIÑOS CON SÍNDROME DE DOWN.

Hay que tener en cuenta que los niños con Síndrome de Down son más propensos que los otros niños a desarrollar infecciones, neumonías, pérdidas de oído y problemas de corazón. Es necesario saber si el niño ha sido intervenido quirúrgicamente en alguna zona para no dar directamente masaje sobre esa zona. Es importante hablar al niño, contarle lo que estamos haciendo, utilizando movimientos suaves y los toques de relajación.

4.- NIÑOS CON DIFICULTADES VISUALES.

4.1 BENEFICIOS DEL MASAJE PARA NIÑOS CON DIFICULTADES VISUALES.

Los niños con dificultades visuales tienen una mayor necesidad de estimulación táctil para definir el mundo que les rodea, por eso el masaje infantil es muy beneficioso para estos niños.

Estudios con animales mostraron que los problemas de visión no producían efectos en el comportamiento afectivo de los mismos si recibían estimulación táctil. Animales ciegos privados además del contacto táctil, desarrollaban comportamientos hiperagresivos o pasivos.

Otros estudios muestran que los niños que viven en instituciones que son tomados en brazos durante 20 minutos diarios desarrollan antes una atención visual, lo que demuestra que ambos sistemas sensoriales están interconectados.

El masaje infantil con niños con dificultades visuales es beneficioso principalmente en dos aspectos:

1.- Ayuda a fortalecer el vínculo con el padre, madre o cuidadores. El contacto con la mirada es uno de los principales elementos de vinculación tanto entre padres e hijos como entre las personas en general, puesto que a través de la mirada conocemos al otro y recibimos de él el feedback necesario para relacionarnos.

El canal visual es el canal de relación que más desarrollan las personas que no tienen dificultades visuales. Y por tanto es el principal canal de comunicación y vinculación con los demás. Los niños con dificultades visuales tienen más posibilidades que los otros de tener problemas de vinculación con los demás, por lo que es interesante que los padres y madres, así como los educadores y cuidadores desarrollen otras vías de comunicación y vinculación con ellos. El tacto es la principal vía de vinculación con estos niños, puesto que ellos así aprenderán a conocer y moverse en el mundo, a través del tacto.

2.- El masaje diario a estos niños ayuda a establecer una buena imagen corporal. Esto es necesario para que el niño pueda orientarse y moverse en el espacio. Algunos niños con problemas de visión gatean y comienzan a andar más tarde. Algunos autores sugieren que esto puede ser porque el niño se resiste a permanecer tiempo boca abajo. El masaje diario en la espalda ayuda al niño a aceptar mejor esta posición y a relajar y fortalecer el cuello y la musculatura de la espalda.

4.2 SUGERENCIAS PARA EL MASAJE CON NIÑOS CON PROBLEMAS VISUALES:

1.- Con los bebés pequeños utilizar la “posición de cuna” o un soporte que proporcione al niño seguridad y calor. También con los niños más mayorcitos.

2.- Hablar al niño y explicar lo que se está haciendo y lo que viene después. Al principio y sobre todo con los bebés hasta los 6 meses, no utilizar música, sólo la voz y el tacto.

3.- Mantener un contacto muy cercano con el bebé y con el niño. Mantener la cara cerca del bebé y el niño, para que pueda él también tocar y responder con el tacto.

4.- Mantener siempre el contacto con las manos. Siempre debe hacer una mano que toque el cuerpo del niño.

5.- Cuidar la iluminación de la sala. La luz puede distraer a los niños que tengan algo de visión.

5.- MASAJE PARA NIÑOS CON PROBLEMAS AUDITIVOS

Los niño con problemas auditivos también precisan como los demás de contacto táctil para vincularse con el mundo. Estos niños necesitan que se les hable puesto que los sonidos en los primeros períodos de la vida ayudan a estimular las conexiones nerviosas entre el oído y el cerebro. Además, aunque el niño no pueda oir todo lo que se le dice, él captará lo que expresa el adulto con su mirada su cuerpo, sus movimientos…

Los niños que disponen de algún aparato para estimular la percepción sonora pueden permanecer con el aparato puesto a lo largo del masaje.

La infant Hearing Resource recomienda lo siguiente para estos niños: “Explícale al niño lo que estás pensando y sintiendo. A él le gusta oír hablar sobre aquello que produce alegría, tristeza, ansiedad, excitación. A partir de la forma en que lo coges o lo acaricias, él puede reconocer distintos sentimientos; puedes decirle los nombre de esos sentimientos. Así, cuando él los experimente, sabrá cómo llamarlos”.

SUGERENCIAS PARA EL MASAJE:

1.- Hablarle y explicarle mientras le das masaje.

2.- Mantener especialmente el contacto con la mirada.

3.- Imitar los sonidos del niño.

6.- OTRAS SITUACIONES ESPECIALES.

6.1 NIÑOS PREMATUROS O NIÑOS HOSPITALIZADOS.

Los bebés prematuros que han permanecido tiempo en el hospital pueden estar traumatizados y muy sensibles. Tanto ellos como sus padres, que se muestran en ocasiones asustadizos y temerosos por la seguridad de su bebé. Por lo tanto para los educadores que trabajan con estos niños es importante que reconozcan el miedo y las necesidades de estos padres y les transmitan confianza y profesionalidad para que puedan estar tranquilos y seguros de dejar a su hijo en buenas manos. A los niños es importante mostrarles afecto y calor con el tacto. Después de la estancia en el hospital el niño puede haber tenido la experiencia de que el contacto táctil era doloroso.

Suelen ser especialmente sensibles las zonas de brazos, pecho y pies. Especialmente si el niño ha estado conectado a sueros, monitores para el corazón, etc. Por lo tanto es recomendable comenzar a dar masaje por la espalda y las piernas.

6.2 NIÑOS CON ENFERMEDADES.

En los períodos de molestias y enfermedad el masaje es muy beneficioso para aliviar los síntomas. En casos de otras enfermedades específicas y más graves es interesante consultar con el pediatra antes de dar masaje.

A continuación se presentan algunos consejos para dar masaje en molestias y enfermedades leves:

- Para bajar la fiebre se recomienda humedecer las manos con agua caliente y no darlo con aceite. Tapar al niño con una toalla el resto de cuerpo. El objetivo es sacar el calor a la superficie del cuerpo.

- Para la congestión torácica: practicar los movimientos normales del pecho con aceite (eucalipto también viene bien).

- Para la congestión nasal: realizar el masaje facial, especialmente los movimientos de la zona de la nariz.

6.3 NIÑOS MALTRATADOS.

En general, los niños que han sufrido maltrato necesitan expresar su dolor y aprender a diferencias el contacto dañino del contacto sano. El masaje ayuda a los niños en general a diferenciar las relaciones y los contactos sanos de los insanos. Al establecer el vínculo y una relación con un niño de estas características es importante ofrecer pequeños toques de relajación y cuando el niño acepte el masaje proporcionarle con él calor y seguridad. El niño, a través del masaje, aprende a tener confianza en sí mismo y en el mundo y puede restablecer un vínculo de seguridad con el mundo.

sábado, 27 de agosto de 2011

Musicoterapia en Estimulación Temprana

Musicoterapia es la utilización de la música y/o sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un Musicoterapeuta calificado, con el fin de lograr objetivos terapéuticos. Se sustenta en la interacción predominantemente sonoro musical entre paciente/s y Musicoterapeuta aplicando la experiencia sonoro-musical a modo de intervención terapéutica. Facilita y promueve la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes para así satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas.

La Musicoterapia tiene como fin desarrollar potenciales y/o restaurar las funciones del individuo de manera tal que éste pueda lograr una mejor integración intra y/o interpersonal, consecuentemente una mejor calidad de vida a través de la prevención y la asistencia.

Estimulación Temprana es la disciplina terapéutica que se ocupa del abordaje de los bebés y niños pequeños (edad de 0-3 años) con problemas en su desarrollo o que se encuentran en situaciones que pueden alterar el mismo (situaciones de riesgo), por causas pre, peri, o post natales.

Es en el momento de nacimiento de un niño en donde se ponen en juego una diversidad de factores familiares, sociales, culturales, etc.

Seguramente la familia podrá afrontar la crianza de su hijo acompañándolo con una guía pediátrica adecuada, pero ¿qué pasa cuando ese niño nace con algún problema diagnosticado o la posibilidad de adquirirlo?

En ocasiones, por diversas causas, tanto neurológicas, genéticas, traumáticas, sociales, etc., el neonato se enfrenta a carencias o perturbaciones específicas. En este caso no sólo se ve afectado el cuerpo de ese bebé, sino la relación que le permite constituirse como persona, relación que se instaura entre el bebé y el agente materno que lo sostiene y que llamamos Función Materna…

Cuando nace un niño que presenta alguna problemática, o la posibilidad de adquirirla, se produce un desequilibrio en la familia y en el niño que esperaban y fantaseaban. El dolor, la confusión, la angustia, el no saber qué hacer, cómo ayudar a ese niño y la culpa son los sentimientos que los rodean.

La familia debe ser asistida y acompañada en este proceso. De esto se trata nuestra postura clínica sabiendo que para que un niño pueda desarrollarse necesita un ambiente facilitador.

Alrededor de los primeros años de vida se constituyen los aspectos fundamentales del desarrollo del niño, tanto biológicos como psíquicos y sociales.

Nos referimos a la maduración del sistema nervioso y neuromuscular, el desarrollo psicomotor, las adquisiciones del lenguaje, la socialización, la construcción del pensamiento y los aprendizajes y la constitución de su personalidad.
Debido a la posibilidad que tiene la ciencia de hacer diagnósticos cada vez más tempranamente es que las derivaciones y tratamientos se pueden comenzar cuando el niño es muy pequeño permitiendo así optimizar las posibilidades de ese niño.

Desde la Musicoterapia en Estimulación Temprana, se trabaja en los distintos tipos de prevención de los problemas del desarrollo en los bebés y niños pequeños. En prevención primaria cuando la labor está orientada a reducir la frecuencia de los trastornos en una comunidad. En prevención secundaria: en cuanto a lo referido específicamente a las actividades destinadas a un diagnóstico temprano y a un tratamiento oportuno. Y en prevención terciaria: en donde las actividades principales tienden a limitar la enfermedad o a rehabilitar al paciente crónico.

Se realizan acciones conjuntas con el equipo de salud y la comunidad.

Cuando se habla de Musicoterapia y Estimulación Temprana en prevención primaria, nos referimos al trabajo destinado a los grupos sociales cuyas características con relación a la salud se ven amenazadas por alguno factor de riesgo.
Dicha intervención está enmarcada en una estructura interdisciplinaria, apunta a favorecer estrategias comunitarias, institucionales, de trabajo en red con la finalidad de promover la salud, la detección y la atención temprana de situaciones de riesgo en bebés y niños pequeños, a través de actividades de intercambio, charlas en jardines maternales, grupos de padres, etc.

La prevención secundaria, cuando se ha identificado el riesgo la intervención apunta a prevenir las complicaciones del diagnóstico en su desarrollo. La intervención en Musicoterapia y Estimulación Temprana se ubica en este momento especialmente. Aunque en muchos casos se trabaje en prevención terciaria aquella que trata del trabajo que tiene como objetivo evitar o disminuir las condiciones deteriorantes de la enfermedad, previniendo situaciones de mayor complejidad y compromiso orgánico y/o psíquico.

Como todos sabemos, la música es un privilegiado medio de comunicación que posibilita el vínculo, que trasmite emoción, afectos, que actúa a nivel de las sensaciones corporales y propioceptivas. Nosotros utilizamos todo este potencial de la música y el universo sonoro, para sostener y posibilitar en algunos casos, la primera comunicación mamá-bebé.
El trabajo de Musicoterapia en Estimulación Temprana, promueve y sostiene el ejercicio de la Función Materna. Es a través de esta función, que tiene que ver con los cuidados que quien la ejerce realiza sobre el bebé, que no sólo se despliega el sostén, la manipulación y la mostración de objetos, sino la posición inconciente en relación al deseo puesto en juego en el ejercicio de la Función Materna.
A través de las canciones de cuna, de la voz, del juego corporal y sonoro se establece ese espacio de encuentro, espacio de miradas y de significación de las producciones del bebé, a través de los cuales se imprimen las marcas que lo significarán como sujeto.
Los padres van armando, incluso antes de que el bebé nazca, la idea del hijo que esperan. Cuando este hijo "esperado y fantaseado" nace, todo aquello que sus padres anticiparon con respecto a él se pone en evidencia y resulta ser que no es exactamente tal cual ellos lo pensaron. Hay una diferencia universal. Y esta diferencia es constitutiva. Puede expresarse en diversos grados. Por ejemplo: el color del pelo o de los ojos, el sexo del bebé, que tenga la nariz del padre y no la del abuelo materno, etc. También estas diferencias pueden ser más o menos concientes.
Esta "distancia" que surge entre el bebé que esperaban y el bebé que nació, es lo que permite la circulación del deseo, por eso decimos que la diferencia es constitutiva. Para los padres se produce una herida en su narcisismo por la diferencia con lo esperado y que pronto se recupera.
Cuando nace un bebé con alguna patología, esta diferencia con lo esperado es tal que lo toma casi totalmente. La brecha que se abre es mucho mayor, y la herida no es tan fácilmente recuperable.

Se produce generalmente una fractura en el narcisismo de los padres que se traduce en una fractura de la Función Materna. Puesto que en ese bebé no pueden reconocerse, ni otorgarle la posibilidad de construir su proyecto, este bebé difícilmente es incluido en el campo de la filiación. Este bebé les es ajeno, no les "pertenece".

En esta situación aparece el terreno de la Estimulación Temprana y el quehacer musico terapéutico.
El tratamiento que se desarrolla en Musicoterapia en Estimulación Temprana va a tener que ver justamente con la posibilidad de elaborar esto traumático para que pueda resignificarse, para que algo de "lo ideal", pueda transformarse en "ideales" posibles, que le permitan a ese bebé constituirse como sujeto, en el lugar de hijo y apropiarse de los instrumentos del desarrollo, caminar, hablar, aprender, etc.
Sabemos que la música y sus elementos nos proporcionan un material muy rico para trabajar estas cuestiones. Como recurso de comunicación, permite el despliegue de las significaciones pero también permite la lectura del juego significante que entorno de ello se arme de modo tal que desde allí se pueda construir una escena terapéutica y no sólo recreativa, o divertida. Escena terapéutica en tanto se presta a asistir a la construcción del psiquismo, haciendo una lectura que articule hechos y decires, posibilidades, frustraciones. En ella la escucha y la observación se centra en las producciones del bebé, de sujeto en proceso de construcción que de su padecimiento dice y la significación que los padres dan a estas producciones.

En Musicoterapia en Estimulación Temprana se plantea la necesidad de un abordaje que demanda una formación de múltiples disciplinas, puesto que en los recién nacidos los factores estructurales -estructura biológica, psíquica y cognitiva- están imbrincados de tal manera que el abordaje terapéutico implica la valoración y puesta en marcha de todos los factores estructurales e instrumentales.
Cada tratamiento recorre el camino de la singularidad que cada bebé y sus padres nos planteen. Nuestra posición como terapeutas, desde la cual leemos, analizamos e intervenimos, se apoya en un marco conceptual que está en la base desde la cual se sostienen estos recorridos terapéuticos.

El terapeuta forma parte de la escena terapéutica, es tomado en transferencia, ejerciendo el sostén de la Función Materna, lleva adelante la dirección de la cura en el tratamiento de cada bebé.

La canción y el vínculo primario

La canción de cuna instaura un espacio, espacio intermediario, espacio que inaugura y posibilita un vínculo indispensable para la construcción del psiquismo.

Un vínculo supone lugares, espacios entre los lugares y relaciones entre estos lugares.

El lugar del bebé es configurado por el vínculo anterior madre-padre, por el deseo de éstos, por el nombre que le ponen, ubicándolo en un sistema de parentesco y en una estructura simbólica de significados que le precede. A su vez el bebé marca el lugar de Padre y Madre.

Así se sigue construyendo la historia familiar donde el espacio es imprescindible para la construcción del psiquismo del bebé y así se establece en el vínculo los Mediadores. Este espacio intermediario posibilita la comunicación.
La madre aporta la: mirada, sonrisa, voz, canto para cuidar y comunicarse con su bebé.

El bebé: manifestará su mirada, gestos, llanto, grito, movimiento corporal como forma de expresar lo que le sucede.

La madre interpretará lo que el bebé demanda y necesita, lo significa, le da un lugar.

Podemos analizar las características de la música enmarcadas en un vínculo.


Reconocemos varios aspectos:
- Las personas que intervienen: madre, padre o cuidador y el bebé
- La canción como mediador del vínculo.
Observamos además, la cualidad el vínculo:
- La forma en que la madre aporta los elementos sonoro-musicales
- La manera en que el bebé responde

Características de la música ¿qué canción?El mediador (canción) es modelado por el vínculo y a su vez modela a éste. Es decir, es en ese espacio intermediario que la canción se pone al servicio del vínculo y este es el que le da forma.

Los beneficios del empleo de los elementos sonoros para fortalecer el vínculo madre-hijo son:

- Acercar a la madre y al bebé a un juego de mimos y sonidos que resulta de importancia vital para la construcción del psiquismo del niño
- Mediar en el vínculo además de ofrecer un límite signado por la propia canción o juego musical
- Favorecer la transmisión de este recurso usado por las madres de generación en generación que le confirma a ésta, entre otras cosas, su capacidad maternal.



La canción de cuna transmite un mensaje cuyo objetivo es la comunicación que se ofrece a través de distintos canales sensoriales. Desde un orden simbólico nos vincula con el orden de la significación de este vínculo, también transmitido entre generaciones y devela nuevos sentidos en la lectura del inconsciente.
La canción de cuna es un fenómeno vincular, una zona de encuentro entre la díada madre-hijo, íntima, secreta, donde se abre un camino de esperanza y espera que pone en juego la sincronía y ritmos entre éstos. Es comunicación por vía del afecto, se transmite un mensaje ancestral, cultural.
Es una protección, una envoltura sonoro-musical, pudiendo funcionar como un recurso profiláctico.

Jugar en la discapacidad

Los niños con discapacidad no juegan, hacen ludoterapia. No tienen tiempo para jugar: sus días están dedicados a suplir la falta mediante la labor de reeducación y la asistencia al consultorio de diversos especialistas. Es más, hay quienes creen que no pueden jugar y que, si lo hacen, será o aisladamente o con un rol pasivo dentro de un grupo. Las líneas siguientes destruyen estos y otros mitos en torno al juego de los niños discapacitados a partir de una afirmación contundente: el juego es una actividad sustancial y necesaria en la vida de toda persona (aun adulta) y sus formas y significaciones no difieren porque se porte una discapacidad o no.
¿Qué es el juego? ¿Qué es la discapacidad? ¿Cuál es la relación entre estos dos conceptos? ¿Cómo es el jugar de los chicos que presentan alguna discapacidad?
Estas son algunas de las preguntas que nos realizamos al momento de plantear el tema de la discapacidad y el juego, esta práctica, este hacer tan significativo.
En el desarrollo del siguiente trabajo se podrán ver algunas de las principales cuestiones y aspectos de por qué investigar sobre juego y discapacidad. Entre estos aspectos consideraremos como fundamental algunos de los siguientes justificativos:
- El juego como un hacer fundamental en la vida de toda persona, que permite desarrollar la propia capacidad física y mental. Es fuente de autoafirmación, satisfacción y placer. Es un punto esencial en el desarrollo de la imaginación.
- Los niños/as con discapacidad también necesitan jugar y tener acceso a los distintos tipos y recursos de juego.
- Los padres, educadores y el resto del entorno son y serán parte de ese juego de los niños.
- Y principalmente porque buscamos reflexionar acerca de las particularidades del juego de los niños con discapacidad, si es que tiene algo realmente de particular.
Con esto último hacemos referencia a lo que nos plantearemos en el siguiente trabajo, el jugar de los chicos con discapacidad, desde una mirada en la que vemos a estos niños como cualquier otro y a su jugar también como el de cualquier otro; más allá de ciertas adaptaciones de materiales, reglas y estructura que tengan que realizarse o no, el hacer de estos chicos en el juego, será igual que el de cualquier otro chico.
El juego y el jugar
“Chance (1979) sugiere que el juego es como el amor; todos saben lo que es pero nadie puede definirlo”1.
Pese a ello, en general, como juego podemos considerar cualquier actividad que tenga por finalidad divertirse, pasarlo bien. Existen muchas definiciones de juego y resulta difícil volcarse por una de ellas. Podemos citar como ejemplo una definición de diccionario que plantea que el juego es hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse o divertirse; o bien la que Johan Huizinga ofrece en su libro Homo Ludens: “Una actividad libre, que se realiza dentro de determinados límites de tiempo y espacio, según determinadas reglas libremente aceptadas pero absolutamente obligatorias”.
Se observa principalmente que el juego es un comportamiento infantil, y que es una actividad innata, natural, sin aprendizaje previo. De ello parece que se concluye que tan solo a los niños se les reconozca el derecho a jugar. El adulto, desde este punto de vista, ha de ser una persona seria para poder enfrentarse con éxito a las responsabilidades que ha tenido que adquirir como tal. Sostener esto implica negar lo serio que puede llegar a ser el juego. De hecho, de una manera u otra, concientemente o no, podríamos decir que el juego está presente en la vida del individuo desde que nace hasta que muere. La actividad lúdica, evidentemente, será diferente en las distintas etapas biológicas.
“Para los seres humanos el juego es una necesidad vital, una función propia cuyo fin ha de buscarse en una serie de impulsos que se van desarrollando gradualmente según el entorno de cada sujeto”2.
El niño y la niña se introducen en el conocimiento mediante el juego y van entrando poco a poco en el complejo mundo de los adultos. Como afirma Piaget, “los juegos tienden a construir una amplia red de dispositivos que permiten al niño la asimilación de toda la realidad, incorporándola para revivirla, dominarla o compensarla”.
Actualmente se considera que el juego es una actividad esencial para el desarrollo integral del niño y del adolescente.
Por su parte, el niño recibe placer cuando juega. Es necesario que mediante el juego, el individuo, experimente, descubra, vaya dando respuestas (correctas o no), que compare con otras vividas por los compañeros, etc.
El juego es una de las primeras experiencias que ayudan al individuo a socializarse. No solamente promueve el desarrollo de las capacidades físicas y motrices, es también una práctica que introduce al niño en el mundo de los valores y actitudes, el respeto a las diferencias, a la norma, al espíritu de equipo, a la cooperación, a la superación, a la imaginación.
Desde el psicoanálisis se toma como principal función del juego colaborar en la estructuración del psiquismo del niño.
El verdadero juego es el que posibilita un juego simbólico y acepta la comunicación con el otro.
Lo simbólico es la semántica en el juego, la discriminación entre el significante y el significado, la capacidad de darle significados a diversos significantes, alejados del referente real.
Jugar significa disfrutar, reír, discutir, comunicarse, llegar a acuerdos, establecer estrategias, etc., una experiencia vital que forma parte de la educación del individuo. “Cuando se excluye a un alumno de un juego a causa de su discapacidad, de su diferencia, le estamos privando de una fuente de relación y de formación a la cual tiene derecho, llegando a influir en su desarrollo emocional y psicológico, en su proceso madurativo”3.
“Se debe tratar de evitar lo que se ha denominado falsa integración, es decir, que el alumno con discapacidad adopte roles pasivos reduciendo sensiblemente su participación normalizada en un juego… se debe trabajar la convivencia en la diversidad. Educar con la diversidad, en la diversidad, base de futuras actitudes de respeto en un entorno motivador donde todos juegan”4.
Discapacidad, juego y jugar
Nos parece interesante traer a referencia las ideas que plantea Joly acerca de la discapacidad como construcción social; oponiéndose a los modelos centrados en el sujeto como única causa de sus problemas cognitivos y de aprendizaje; lo que dicho autor postula es comprender y entender la discapacidad como una construcción social, que se construye a diario, en las relaciones sociales entre las personas, los grupos, en las decisiones que tomamos y en las actitudes que asumimos; en la manera en que se estructura el entorno físico, social, cultural e ideológico en el que nos desenvolvemos.
Por una parte están las limitaciones físicas y por otra los obstáculos que me impone el entorno físico construido según convenciones sociales.
O en palabras de Skiar se plantea “la invención y la construcción constitutiva de la incapacidad del otro”; el incapaz se va creando y a su vez las explicaciones que este necesita. Estas explicaciones hacen surgir la figura del explicador, constituyendo junto con el incapaz un binomio inseparable de todas las presuposiciones de la pedagogía. La explicación es un constante y perverso proceso de empequeñecimiento del otro, de embrutecimiento del otro”5. Nosotros adherimos a dicha idea y consideramos que hay que entender la complejidad de la interacción social que se produce entre una serie de entornos sociales y personas a las que se etiqueta de una determinada manera a partir de la existencia o presunción de determinadas condiciones o características. Es a partir de estos procesos de exclusión desde donde entendemos que se comprende radicalmente la problemática de las personas con discapacidad.
Se hace presente la discapacidad en aquello a lo que no se puede acceder.
Es también en estos procesos de exclusión donde se genera una dificultad para ver y considerar a los chicos con discapacidad como los demás chicos a la hora de jugar; ya que es el mismo entorno, la mirada y el etiquetamiento social el que los limita en estas prácticas.
En algún momento se ha llegado a dudar o cuestionar si los niños que presentan algún tipo de discapacidad atraviesan por los mismos procesos/acontecimientos que comprometen la constitución subjetiva.
Cuando se habla de constitución subjetiva, se plantea que ningún niño quedará afuera de la vivencia de acontecimientos subjetivantes que permitirán el advenimiento de un sujeto, con el pasaje de lo puramente orgánico al cuerpo subjetivado.

Es en medio de estos acontecimientos y de este proceso donde el juego y el jugar cumplen un papel central, fundamental, irremplazable e imprescindible en la constitución y estructuración subjetiva.
La posibilidad de jugar de un niño no es algo natural ni universal, ni dado por herencia biológica que aparece en un momento determinado de la vida.
Para que un niño pueda jugar es necesaria la presencia de un marco que contenga y sostenga la escena lúdica. Conformarán este marco y formarán parte de la escena una serie de elementos brindados por otro.
En este gran otro se encarnan las figuras parentales, los significantes de su historia, la significación y el lugar simbólico otorgado al hijo, los diferentes modos como lo alimentaron, lo tocaron, etc.
Estas marcas, estas señales son las que marcan al niño y determinan cómo éste se desenvolverá, más adelante, en el jugar y jugarse en la acción lúdica.
Aquí nuevamente traemos a colación las ideas de Joly, donde se empieza a poner la mirada acerca de la discapacidad en el entorno, en los otros que discapacitan, alejándose de la marca que hace a la discapacidad como algo propio de la naturaleza de la persona.
Pero una pregunta que cabe formularse en esta instancia es: ¿qué sucede cuando las marcas, los elementos brindados al niño no posibilitan el desenvolvimiento del juego?
Aquí podemos advertir lo que dice Beraldi: “niños robotizados, adiestrados, incapaces de encontrar significación en sus actos, incapaces de creación. Otras veces nos encontramos con niños de mirada perdida y cuerpo despojado, niños que se chocan con muebles y personas desconociendo su propia corporeidad”6.
La posibilidad o imposibilidad de jugar no está condicionada por la herencia o la condición biológica. La imposibilidad de jugar, tan común en niños con problemas en el desarrollo es más bien consecuencia de los efectos que la patología tiene sobre quienes rodean al niño. La llegada de un hijo con discapacidad muchas veces dificulta el establecimiento del vínculo afectivo entre padres e hijos, con marcadas consecuencias en la constitución subjetiva.
El lugar/jugar para la diversidad
El jugar es introducirse en el juego, en las reglas, implica el jugar-se; y cada individuo podrá formar parte de aceptar las reglas o de creer en un cambio en ellos, que dará lugar a otros juegos nuevos.
Estos nuevos juegos tienen que ver con una nueva cultura, que refleja y da cuenta de la existencia de una cultura de la diversidad.
Dentro de un marco diverso siempre pretendemos la unificación sin comprender que lo diverso es lo común.
Es muy importante entender que se está hablando de una diversidad compleja propia de una sociedad posmoderna, donde se conjugan diversidad de culturas, diversidad de cuerpos, diversidad de aprendizaje, diversidad de edades, diversidad de capacidades, entre otras tantas diversidades.
Las personas con discapacidad son una parte sustancial de esa diversidad en la cual vivimos, y en la cual se debe intervenir desde la Educación.
Esta idea de la cultura de la diversidad se debe reflejar en el compartir un espacio con las personas con discapacidades, cuerpo a cuerpo, donde se pondrá en juego el jugarse.
“Las personas con cierta discapacidad seguirán teniendo un entorno que los discapacita, si no se educa a todos los ciudadanos desde pequeños sobre la existencia de los mismos, considerando a la escuela como un espacio de construcción social, donde los niños podrán convivir con lo diferente, aceptando la existencia de los mismos como un valor, más que como un defecto, valor que da cuenta de una capacidad diferente, más que de una discapacidad”7.
Una cuestión a tener en cuenta, y que se plantea en los niños con discapacidad, es que ellos no tienen tiempo para jugar, es poco el que poseen para divertirse y para crear.
A la actividad escolar se suma la del profesor de apoyo, sesiones de estimulación, psicólogos, etc.
La posibilidad de jugar con otros niños generalmente es poca. El juego se desarrolla usual y únicamente en el ámbito de la escuela, ámbito en donde lo que predomina es una actividad lúdica, fijada a priori, no suficientemente espontánea, como les gusta los chicos.
Se ha caído en una especie de tendencia a llenar la semana del niño con actividades de tinte terapéutico, logrando disminuir o anular actividades propias de la infancia, por ejemplo, en el caso del juego, la idea predominante en el imaginario social es que los chicos con discapacidad lo que realizan es ludoterapia. Esto hace referencia a una mirada del juego como instrumento o técnica, entendiendo que el mismo ayudará a completar lo incompleto.
Nosotros creemos importante observar el juego desde la perspectiva que entiende el proceso como fin. “Es el placer por el juego lo que le brinda al niño con discapacidad un poco de poesía en un mar lleno de terapia, rehabilitación, pedagogía y técnica. Permitiendo que ese hacer lúdico forme parte de su historia, pudiendo ser recordado y re-creado positivamente cuando se alcance la adultez”8.
Una pregunta que muy frecuentemente se da es: ¿por qué algunos de los chicos con déficit intelectual responden de manera inteligente y otros no, teniendo el mismo coeficiente intelectual?
Seguramente esto dependerá más de la relación que haya tenido con su familia, con su cuerpo y la estimulación recibida, que de la marca orgánica investida.
Muchas veces los padres se ocupan en exceso de lograr ciertos automatismos en los chicos, no permitiendo la emergencia de un sujeto pensante.
El niño se convierte en objeto de cuidado, se trata de darles todo para suplir lo que les falta; muchas veces esto se transforma en un modelo que trata al discapacitado como un niño eterno, quedando recluido y bajo las decisiones y órdenes de aquellos que hablan sobre estos chicos, desde fuera de ellos, sin dejar que las necesidades, las vivencias y las experiencias sean realizadas por las mismas personas. Se da una especie de desapoderamiento de las decisiones acerca de sus vidas y sus actividades, conservando el poder aquellos que hablan y supuestamente saben qué hacer con estos niños.
Con referencia a sus juegos, sus posibilidades de jugar están relacionadas con la posibilidad de que emerja o no un niño. Puede suceder que los padres toleren mal la debilidad del niño y resulte difícil jugar tempranamente con ellos, y estas funciones serán suplidas por un estimulador temprano o reeducadores.
Quisiéramos traer al caso la muestra de un ejemplo acerca de la importancia y la posibilidad de que estos niños se desarrollen en un jugar totalmente igual al de los demás.
Caso clínico Clarita
Tiene dos años y dos meses. Sus padres consultan para un control evolutivo y psicológico. Nació con síndrome de Down.
Será porque somos jóvenes o porque fue muy deseada pero rápidamente nos repusimos al diagnóstico certero del neonatólogo… A las tres semanas ya estaba en estimulación temprana. Nos informamos de todo lo que era posible. Pero a los tres meses decidimos que debíamos ser nosotros, mi marido y yo, los estimuladores de nuestra hija, con orientación profesional. Le cantamos, bailamos con ella, le contamos cuentitos. Pero cuando hace algo que a nuestro criterio es inapropiado, también la retamos. Clarita es muy independiente. Se queda a dormir en la casa de los abuelos, le gusta jugar siempre con otros nenes, aunque cada uno haga lo suyo. Su mayor retraso está en el leguaje expresivo, pero comprende casi todo.
En la hora de juego diagnóstica: Clarita se presentó como una niña desenvuelta. Puedo separarse de su mamá, mientras ella se quedaba en la sala de espera. Tomó un muñeco, lo abrazó y lo hizo dormir mientras le canturreaba una cancioncita. Tomó una cacerolita y jugó a preparar comida. Luego hizo que comía ella y después el muñeco. Se acostó en el suelo y tomó una mamadera. Al cabo de diez minutos fue junto a su mamá y se la mostró.
Descubrió un muñeco sexuado y sorprendida dijo ¡pito! Palabra que había aprendido a decir hacía pocas semanas. Y su mamá le dijo: Tiene pito igual que el bebé Matías (su hermanito de pocos meses). Se abrazó con su mamá y sonreía todo el tiempo”9.
Estos niños desean y necesitan jugar, pero más de una vez esto se olvida y se ve así en los niños un pobre jugar o un no jugar, no porque no haya deseo; sino que ese deseo está aprisionado. Sin ninguna duda, el jugar presentado por la niña del caso anterior no presenta diferencia con el jugar de cualquier otro niño de esa edad; ¿es esto un caso excepcional o simplemente lo que hubo aquí es una estimulación natural y una apreciación de una niña como todas las demás?
Conclusión
¿Cuántas de las actividades que realizan los chicos que presentan alguna discapacidad son realmente diferentes de las que realizan los chicos que no presentan esas discapacidades?
¿Cuánto de prejuicio y de condicionamiento del entorno influye y determina su hacer?
Creemos que el juego y el jugar son claros ejemplos de estos casos, son muestras de que los haceres de los chicos son los mismos en su matriz, responden a los mismos conceptos y son sustancialmente iguales.
Mas allá de las adaptaciones del material, de las modificaciones que un juego pueda sufrir en sus características, en sus instrumentos o en algunas de sus reglas; la esencia del juego es la misma, el motor de esa práctica es igual en todos los chicos.
Jugar a derribar unas latas lanzando una pelota con la mano y jugar a derribarlas pero mediante alguna adaptación del material, ¿no son en su sustancia la misma práctica, no producen el mismo placer y otorgan un mismo sentido en los chicos?
Consideramos que es así, y que el jugar, como ese introducirse en la esfera lúdica, como ese alejamiento de la realidad, produce el mismo placer, la misma significación en todos los chicos; refiriéndonos con esto a que se produce de igual manera una exploración, una inmersión dentro de una burbuja que permite regocijarse en ese jugar, en esa experiencia única y común a todos.
¿Hasta qué punto resulta realmente significativo investigar el juego y la discapacidad como si fueran conceptos que transitan en órbitas diferentes a la de los chicos que no presentan alguna discapacidad? Creemos que las investigaciones que se realicen dentro de esta esfera deben apuntar y tratar el juego como ese espacio común a todos los chicos y esa posibilidad de experimentar y desarrollar vivencias propias del juego, independientemente de quién y cómo se juegue.

Guía de juegos y juguetes para niños con discapacidad

Consejos generales

* Debe ser un "diseño para todos", de forma que personas con y sin discapacidad puedan utilizar los mismos juegos en similares condiciones. Así conseguimos la participación de las personas con discapacidad en el juego de los que no la tienen y se reduce la diferenciación.

* Los juguetes deben ser versátiles: que permitan varias formas de interacción o que posibiliten cambiar sus reglas para facilitar la adaptación de cada juguete a cada caso.

* Deben ser adecuados a la edad, aunque se encuentren en una etapa anterior de desarrollo. Por ejemplo, en un centro de actividades de manipulación para un niño/a de 10 años con discapacidad motora, adaptaremos el tamaño y la propuesta de juego, porque seguramente no le resultará interesante uno de los que habitualmente usan los bebés.

* Debemos asegurarnos de que las adaptaciones respeten las normas de seguridad para la fabricación de juguetes y no introduzcan peligros. Consultar con un especialista.

* En ocasiones, los niños/as con discapacidad pueden tener ritmos de aprendizaje distintos a otros niños/as, por ello es importante cuestionar y adaptar las indicaciones respecto a la edad.

JUGUETES PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD MOTORA

Consejos para su selección

* Qué se manipulen mediante técnicas motrices controladas por los propios niños/as.

* Qué sus pulsadores o botones sean muy accesibles y fáciles de accionar.

* Que sus piezas sean fáciles de encajar.

* En estructuras grandes tipo mobiliario (cocinas, bancos de trabajo…), que sus dimensiones permitan introducir las sillas de ruedas, o que posibiliten un sencillo desglose en módulos para poder utilizarlos desmontados.

* Que permitan un fácil acceso a todas sus posibilidades o funciones.

* En juguetes de sobremesa, que dispongan de antides-lizantes en su parte inferior.

* Que no exijan mucha rapidez de movimientos o que se puedan regular los tiempos de respuesta.

* Que no obliguen a efectuar movimientos simultáneos (p.e. presionar 2 teclas a la vez).

Sugerencias para realizar adaptaciones

* Fijar las bases de los juguetes (con velcro, imanes…) para evitar movimientos no deseados durante el juego.

* Modificar los vestidos de las muñecas para facilitar su manipulación (p.e. con velcros en las costuras).

* Engrosar piezas, mangos o agarradores para facilitar su agarre y manejo.

* Colocar reposacabezas, chalecos o cinturones de sujección para mantener su postura.

* Añadir cuerdas o varillas para facilitar el arrastre de algunos juguetes.

* Modificar las dimensiones del juguete (altura, profun-didad…) para permitir el acceso al mismo de forma frontal.

* Incorporar elementos en relieve (tacos, palancas, anillas, etc.) que faciliten el giro o agarre de las piezas.

* Adaptar el juguete para poder accionarlo a través de un pulsador externo

JUGUETES PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD AUDITIVA

Consejos para su selección

* Los juguetes con sonido deben tener control de volumen y salida opcional de auriculares para poder adaptarlo al resto auditivo del niño/a.

* Si tiene efectos sonoros, debe acompañarse de otros efectos perceptibles para estos niños/as (luces, imágenes, vibraciones…).

* Para evitar acoplamientos es necesario consultar a un especialista que nos oriente en la selección dependiendo del tipo de audífono usado por cada niño/a.

Sugerencias para realizar adaptaciones

* Modificar el juguete para poder usar simultáneamente auriculares y sonido por el canal habitual del juguete con el fin de posibilitar el juego compartido de niños/as con y sin deficiencia auditiva.

* Colocar dispositivos electrónicos que: traduzcan los efectos sonoros en otro tipo de efectos perceptibles por el niño/a, amplifiquen las vibraciones del juguete al producir efectos sonoros o amplifiquen efectos sonoros.

* Traducir los mensajes orales a mensajes escritos

JUGUETES PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL

Consejos para su selección

* Que tengan un diseño sencillo, realista y fácil de identificar al tacto.

* Que incluyan objetos o complementos fáciles de manipular.

* Que incorporen efectos sonoros y distintas texturas.

* Que no incluyan muchas piezas de pequeño tamaño o que permitan una cómoda y rápida clasificación de las mismas al tacto.

* Que sus colores sean vivos y contrastados para que puedan ser percibidos por niños/as con resto visual.

* Que sean compactos y no se desmonten fácilmente.

Sugerencias para realizar adaptaciones

* En los juegos con textos o instrucciones traducir a lengua Braille o dotar de relieve las indicaciones o ilustra-ciones, o bien incluir grabaciones de voz que sustituyan informaciones textuales.

* Incorporar sonidos, relieves o texturas que sustituyan o acompañen al estímulo visual.

* En juegos de mesa, dotar de relieve el tablero y colocar a las fichas algún sistema de fijación (velcros, salientes, etc.) para que no se desplacen involuntariamente.

* En estructuras para el juego simbólico que conste de varias piezas puede resultar útil pegarlas para evitar que se desmonten

viernes, 26 de agosto de 2011

Natación y Discapacidad

Son muchos los que piensan que la natación, es una de las mejores actividades para realizar actividad física y ejercicios especiales. Permite mejorar distintos componentes lógicos como la resistencia cardiovascular, la fuerza y la resistencia general muscular. La natación posibilita ejercitar todo el organismo sin sobrecargar ninguna parte especifica y el cuerpo se mueve en un ambiente relajado en el cual la circulación, la respiración, la resistencia muscular y las secreciones corporales aumentan de a poco, pero no lo suficiente para ser eficaces con el fin de un bienestar general. No son muchos los discapacitados que pueden practicar toda la gama de ejercicios yjuegos en el agua: la natación igualmente puede representar un medio para mejorar física y mentalmente. gracias al ejercicio y a la participación activa.
La natación con los discapacitados mentales es mucho más que un deporte, es para ellos un relax general, que favorece el desarrollo a distintos niveles. A través de la natación el discapacitado mental puede ser llevado de manera lúdica (divertida) a saborear un éxito muy importante de experiencias positivas (influencia positiva del agua en el cuerpo, alegría y diversión en el agua. potencialización de la confianza en los propios medios, progresos en el desarrollo del yo).
En relación a la vida de adulto, el deporte ofrece una sana ocupación del tiempo libre en compensación de un trabajo a veces monótono. En ese ámbito, es necesario siempre tener en cuenta las distintas personalidades y capacidades de aprendizaje del discapacitado mental. Este reacciona a otras señales, es a menudo más emotivo y usa más tiempo del normal. Al discapacitado mental le cuesta imitar perfectamente un movimiento, ya que su motricidad es a menudo dificultosa. Normalmente alcanzará sólo un estilo de natación, pero de manera imperfecta. Si puede el discapacitado mental conquistar el elemento agua, este hecho constituye para él un importante crecimiento de su cúmulo de experiencias, sin dejar de lado los aspectos positivos para la salud en general.

Efectos terapéuticos de los deportes acuáticos
La natación puede tener efectos terapéuticos notables en varios sectores del desarrollo global del chico. El aspecto fisiológico es particularmente gratificante y los efectos positivos de la inmersión completa en el agua caliente (entre 30° y 33°) es una de las grandes ventajas de la terapia en el agua. La temperatura del agua favorece la circulación y facilita la curación de daños ortopédicos temporarios, además también facilita el relax muscular y estimula a explorar ulteriormente el movimiento en el agua. Es así posible mejorar el tono postural y estimular un movimiento más normal de desplazamientos fuera del agua. La movilidad de muchos discapacitados, sobre todo físicos, puede ser incrementada en el agua por la adquisición de una mejor capacidad de relax unida a la reducción de los efectos de gravedad.
El principio de Arquímedes afirma: "un cuerpo inmerso parcialmente o completamente en el agua recibe un empuje de abajo hacia arriba igual al peso del líquido transportado", esta propiedad física del agua puede ayudar los movimientos del discapacitado físico de varios modos. La disminución de los efectos de la gravedad reduce la resistencia de los movimientos globales del cuerpo, aumentando la amplitud de los movimientos de los pacientes que, por ejemplo, deben usar muletas, o silla de ruedas. La liberación de estos sostenes da una sensación de euforia, sobretodo cuando está asociada al aumento de la movilidad que consiente el agua.

La función del profesor de natación
El agua es un elemento extraño, no sólo para el discapacitado mental. Este necesita mucho tiempo y muchas atenciones antes de decidirse a tomar contacto con algo nuevo, o es más. "entablar una amistad". El profesor asume el rol de mediador. Nuestro objetive no debe únicamente apuntar a formar un perfecto nadador, más bien sí ademostrar una nueva dimensión, en la cual el discapacitado mental puede moverse y comportarse de forma más libre y placentera.
El profesor de natación debería siempre estar cerca del alumno, para ayudarlo a superar el miedo, la adversión. la humedad, el frío, la presión y la resistencia del agua. Todo esto requiere del profesor el conocimiento de cómo se comporta el cuerpo humano en el agua. Todavía más importante que su conocimiento será su capacidad de transmitir al alumno la sensación que éste se sienta cómodo y se divierta. Habremos así cristalizado los más importantes principios básicos: el alumno debe tener total confianza con el profesor, éste a su vez debe transmitir esta confianza con seguridad en los propios medios.
El profesor debe tener los conocimientos necesarios de los movimientos y metodologías especificas para nadar y zambullirse con cada tipo de discapacidad y estar en condiciones de transmitir estas nociones. Se necesita también contar con un poco de creatividad en cada docente al momento de organizar la materia de enseñanza como una diversión.
En el programa de las actividades en el agua pueden ser bien incluidos esquemas no locomotores, como agacharse o rodar, bajo forma de ejercicios o mejor aún, como modo de ambientación. Son movimientos que agregan ulteriores dimensiones a juegos de otra manera poco interesantes y además ayudan a desarrollar el equilibrio. Las experiencias de movimientos en planos diferentes y según esquemas y métodos distintos son esenciales para los discapacitados mentales que anteriormente no los han experimentado.
En la pileta, las ocasiones para estimular más intensamente la coordinación mano-ojo y esquemas
de juego (como tomar, lanzar, golpear, etc.) Son infinitas. Con este objetivo son indicadas las esponjas, objetos suaves y livianos que facilitan la adaptación al agua. Se pueden fácilmente ejercitar juegos que estimulen la participación activa con el uso de estos esquemas. La finalidad "interpretativa" es amplia y quiere intensificar la conciencia de sí mismo y del propio cuerpo. Un primer paso en esta dirección es la comprensión del propio potencial y de las propias capacidades de movimiento; en este sentido el agua ofrece al individuo un ambiente mullid i mensional en el cual explorar, descubrir y experimentar nuevas posibilidades de movimiento.

En la exploración en el agua se integran bien la percepción del espacio, la percepción cuerpo-objeto y la conciencia corporal. Arcos, tubos, pelotas, tablas de madera, son todos objetos que pueden mejorar en el nadador la conciencia de sí mismo en relación a los objetos que lo rodean. La finalidad interpretativa consiste también en ayudar al sujeto a adquirir conciencia de las propias funciones corporales en la actividad física. Esto es particularmente cierto para los sujetos que sufren desde hace poco los efectos de eventos invalidantes (traumas a la médula, idus, amputación). El agua les ayuda a comprender mejor la posición del cuerpo y las capacidades motoras interactúan para hacer posible una propulsión eficiente; esta adquisición es fundamental para la toma de conciencia de cuánto el movimiento en el agua está relacionado con las funciones corporales.
La finalidad "social" de la actividad física se manifiesta en muchos tipos de recreación para el discapacitado, al cual le sirve mucho interactuar con otras personas, y desarrollar modos mejores de comunicación. Los profesores deben señalar el desarrollo de los trechos positivos de la personalidad del dsscapacitado que difícilmente tiene comportamientos sociales en la cual está involucrado y además por la mala imagen que casi siempre tienen de sí mismos.
La natación es eficaz en este sentido ya que puede ser una actividad de grupo y a menudo el discaoacitado en las lecciones de natación integradas pueoe competir a la par con personas no discapacitadas. Naturalmente, esto refuerza su imagen y la confianza en la propia posibilidad de establecer contactos sociales. Otro factor importante de la natación es que estimula a usar en forma constructiva el tiempo libre. A menudo la cantidad de tiempo libre que tiene el discapacitado es enorme, es importante por esto, encaminar este tiempo nacía una participación constructiva, organizada y satisfactoria, participación que puede nacer del placer de nadar.
La natación ofrece a menudo la capacidad de normalizarse, de participar esencialmente del mismo modo que los demás, aspiración frecuente del discapacitado físico. La última finalidad está relacionada a las ventajas que la natación puede dar en el plano "emotivo". Hace bien siempre obtener de una actividad física una respuesta "sana". El discapacitado tiene en general pocas de experimentar una integración física conveniente, mientras el placer y la sensación de éxito son terriblemente importantes: por esto en cada lección deportiva en el agua, es necesario incluir logros exitosos.

El discapacitado puede dejar en los vestuarios todos los auxilios que le sirven para moverse (silla de ruedas, muletas) y moverse por sí solo: aquí está lo positivo para su bienestar psicológico.
El hecho de que la natación sea cualquier forma un deporte "peligroso", que no todos son capaces de practicar aumenta la gratificación que el discapacitado extrae, de una participación coronada por el éxito.
Programación de las actividades en el agua para discapacitados
Para realizar un programa de actividad en el agua para discapacitados es necesario mirar las interrelaciones entre todas las finalidades de las que hemos hablado, pero la importancia dada a cada una de ellas depende del peso que ésta tiene en relación con cada sujeto, por ejemplo: si un chico requiere una atención particular para lograr los objetivos orgánicos (aumento de la fuerza y de la resistencia) pero no tiene suficiente motivación para continuar, es importante subrayar los objetivos emocionales, para mejorar el placer que siente con sólo participar. Es por lo tanto necesario una escala de prioridades.
El primer y más importante objetivo debe ser la seguridad. Cada programa de actividad en el agua debe incluir el aprendizaje de maniobras de seguridad y el conocimiento de las reglas y los reglamentos de la pileta, que deben ser interpretados por cada grupo de alumnos, de acuerdo con su nivel de inteligencia. Una sola explicación de las reglas normal mente no es suficiente: es necesario repetirlas y reforzarlas.
Las decisiones relacionadas con la seguridad deben ser firmes, rápidas y concretas, y se aplican aun a los asistentes que se ocupan del discapacitado dentro y fuera de la pileta.

EQUINOTERAPIA

Cuando hacemos un recorrido por la literatura sobre el tema encontramos una gran variedad de términos muchas veces empleados indistintamente entre ellos , equinoterapia, hippoterapia, equitación terapéutica, monta terapéutica, hippoterapia activa, hippoterapia pasiva, equitación social, equitación para discapacitados y otros que con frecuencia confunden al lector. De forma general lo práctico es dividir la actividad en dos grandes grupos la equitación deportiva y la equitación terapéutica.
En la equitación como deporte adaptado a las personas discapacitadas existe por supuesto un beneficio en cuanto a la capacidad funcional y el ajuste psicológico de la persona que la practica pero su sentido terapéutico es más general y menos individual.
El que ha disfrutado del espectáculo de una competencia de equitación a podido apreciar, cómo jinete y caballo se funden en un movimiento armónico, integrado, expresión de habilidades asombrosas tanto del animal como del jinete solo posibles de alcanzar a través de la práctica sistemática, el jinete muestra un dominio del equilibrio, del centro de gravedad, y de reflejos de automatismos motores que le permiten mantener una postura correcta sin perder el equilibrio en las más complejas situaciones, lo que resalta que la actividad desarrolla habilidades especiales en la persona que la práctica, incluso si esta afectada por alguna discapacidad.
Paralelamente la equinoterapia o hippoterapia es la equitación con una finalidad terapéutica más específica, en ella se pretende que el movimiento y la relación con el animal tengan sobre el jinete una influencia terapéutica individualizada. En la clásica hipoterapia descrita por los Alemanes el tratamiento se fundamenta exclusivamente en los movimientos del caballo y la respuesta del alumno, desarrollándose la actividad con la participación de técnicos de fisioterapia terapia ocupacional o logoterapeutas, quienes evalúan la respuesta del paciente a los movimientos de caballo, modificando posturas y adaptando el paso del caballo a las necesidades terapéuticas del alumno. En la hipoterapia actual se incorporan además las habilidades propias del profesional que dirige la actividad enriqueciendo las posibilidades del tratamiento con nuevos ejercicios aprovechando las condiciones especiales que ofrece el caballo y el medio ambiente donde se desarrolla la actividad
Hipoterapia:
Procedimiento alternativo de tratamiento utilizado por los especialistas dedicados a la atención al niño discapacitado, generalmente se realiza sin montura para lograr un contacto más directo entre el paciente y el caballo, el paciente debe relajarse y dejar que el equino-terapeuta y el caballo realicen su función, debe ser realizada por un personal calificado en la atención a niños discapacitados preferiblemente un técnico de fisioterapia o de terapia ocupacional asistido por un entrenador de equitación conocedor del caballo y un asistente para mayor seguridad durante la actividad.
El sentido terapéutico de la actividad viene dado por la forma en que el profesional emplea al caballo, por la individualidad de las acciones que desarrolla en relación a las características específicas de cada paciente y el momento evolutivo en que se encuentra.
Hipoterapia pasiva:
El paciente interactúa con el caballo adaptándose pasivamente al movimiento del mismo sin ninguna acción por su parte, sin realizar ningún ejercicio complementario, se utiliza el llamado ‘’Back riding’’técnica donde el terapeuta se sienta detrás del paciente para dar apoyo y alinearlo durante la monta
Hipoterapia activa:
A la actividad se le agrega la realización de ejercicios neuromusculares, para estimular en mayor grado la recuperación de las funciones motoras, el paciente tiene una participación más activa pero el centro de la actividad es la recuperación de problemas motores
Monta terapéutica o equitación terapéutica:
Actividad desarrollada por los entrenadores de equitación, donde mediante algunas adaptaciones individualizadas de acuerdo al tipo de discapacidad se enseña a montar a caballo a personas discapacitadas teniendo la actividad un impacto favorable en especial en la esfera psicológica, pedagógica y en la integración social, los objetivos terapéuticos son más generales, el paciente monta generalmente solo y aprende los principios básicos de la equitación.
Equitación adaptada como deporte:
Para personas discapacitadas: El alumno tiene más dominio de su cuerpo y del caballo lo que le permite el desarrollo de la actividad de forma más independiente, puede realizarse con fines terapéutico recreativos o con la intención de participar en encuentros deportivos diseñados para personas con discapacidad como las Olimpiadas Especiales.
Enganche:
Cuando la conducción es de coches de caballos
Equitación social:
Término que se utiliza por algunos autores para hacer referencia a la actividad en el manejo de problemas de integración social, alcoholismo, drogadicción.
De forma general podemos decir que : La equinoterapia es una forma de tratamiento alternativo para personas con diversos procesos patológicos, que emplea como elemento terapéutico la relación del paciente afectado con el caballo, tanto en la monta como en el cuidado del animal, y que aprovecha el movimiento multidimensional del caballo con un sentido terapéutico. Es una terapia para ser aplicada ‘’además de’’, y no en ‘’lugar de’’.
EFECTOS EN EL ORGANISMO:
El caballo transmite impulsos rítmicos a la cintura pélvica, columna vertebral y miembros inferiores que influyen sobre el tono muscular, el equilibrio, la coordinación y la destreza muscular
Aunque son pocos los estudios al respecto de manera general se acepta, que los movimientos de una persona a caballo simulan los movimientos de la pelvis y el tronco de una persona caminando.
Al montar a caballo se activan los flujos ascendentes y descendentes de información en el sistema nervioso, la información propioceptiva que se genera mejora la percepción del esquema corporal, las reacciones de equilibrio y el control postural todo lo que favorece el aprendizaje motor.
El desplazamiento del caballo moviliza el centro de gravedad del jinete con una cadencia variable rítmica y repetitiva. Cada paso completado del caballo impone movimientos a la cadera de derecha a izquierda, hacia arriba y hacia abajo, hacia delante y hacia detrás, con movimientos de rotación asociados, desencadenando ajustes corporales necesarios para mantener el equilibrio. El paciente no enfrenta pasivamente el movimiento sino que se ve obligado a reaccionar ante los estímulos que representa el movimiento del caballo, mientras el jinete trata de mantener el equilibrio sus músculos se ven obligados a reaccionar.


Durante una sección de tratamiento el niño puede recibir:
Estimulación vestibular: a partir del movimiento del caballo.
Estimulación propioceptiva: a punto de partida de la presión que recibe en sus caderas, miembros inferiores en contacto con el animal.
Táctil: Al contacto con el pelo del animal.
Motora: Por los ajustes motores que debe realizar para mantener la postura y el equilibrio en respuesta a los movimientos del animal.
Durante el contacto del paciente con el caballo este le transmite calor que ayuda a relajar los músculos del paciente.
La actividad especialmente cuando el niño la disfruta tiene además un beneficio psicológico y emocional al general una relación afectiva entre el niño y el animal, sobre todo cuando este participa en el cuidado del caballo, su cepillado alimentación etc.
ALGUNAS CAUSAS DE DISCAPACIDAD INFANTIL QUE PUEDEN BENEFICIARSE CON SU EMPLEO:
Lesiones estáticas del sistema nervioso central
Otras discapacidades de causa neurológica como la hemiparesia o paraparesia traumática
Distrofias musculares
Mielomeningocele
Poliomielitis
Síndromes congénitos entre ellos el síndrome de Down
Autismo
Los retrasos del desarrollo
Déficit sensoriales
Afecciones reumatológicas como la artritis juvenil en el período ínter crisis
Afecciones ortopédicas discapacitantes como malformaciones congénitas, amputaciones de miembros inferiores, escoliosis severas no operadas
Enfermedad respiratoria crónica del tipo Asma bronquial o el fibroquístico
Hiperactividad, trastornos de atención y de conducta
Los trastornos del aprendizaje entre ellos el Retraso Mental
Cuadros psiquiátricos y psicológicos como fobias, disturbios sensoriales, adicciones, estrés
Inadaptación social
La equinoterapia es un tratamiento no invasivo, que complementa otros tratamientos, nunca los sustituye.
No debe considerarse como una opción aislada sino como parte de un conjunto de acciones terapéuticas dirigidas a neutralizar la discapacidad, aumentando el desarrollo de los potenciales residuales y generando nuevas capacidades.

Influye a través del movimiento en el desarrollo de la postura, el equilibrio y el tono, facilitando el aprendizaje motor e inhibiendo patrones asociados de movimiento.
Al ser una actividad al aire libre, en contacto directo con la naturaleza, realizada en espacio abierto, tiene un efecto favorable en la esfera psicológica y emocional del paciente, que con frecuencia fruto de la discapacidad se ve limitado a realizar actividades de este tipo.
Entrena la orientación espacial y el sentido de dirección y la capacidad de responder a ordenes como derecha izquierda, hacia delante hacia detrás etc.
Representa la oportunidad de estimular en un ambiente favorable áreas como el lenguaje la socialización el validismo.
Promueve el intercambio del paciente con otras personas ya sea instructores, familiares, otros paciente lo que influye sobre la integración social.
Representa un estímulo al desarrollo de la marcha como forma de desplazamiento.
Neutraliza los sentimientos de soledad y aislamiento frecuente en los discapacitados, aumenta el interés en el mundo exterior y en la propia vida.
Aumenta la capacidad de respuesta ante condiciones de riesgo.
Estimula la concentración, y la atención.
Incrementa la autoestima y la seguridad.
Favorece el contacto físico y emocional del paciente con el animal.
Sirve de marco para el aprendizaje de un gran número de habilidades.
Estimula las ganas de vivir y la alegría.
Disminuye la sobreprotección.
Favorece los ajustes de conducta, disminuye la ansiedad y las fobias.
Mejora el funcionamiento del aparato cardiovascular, respiratorio y digestivo, es especialmente beneficioso en el tratamiento de la constipación.
Desarrolla el respeto y el amor por los animales.
Representa la posibilidad de ejercitar los músculos que se relacionan con la marcha en una persona que se encuentra limitada a una silla de rueda.
Útil en el tratamiento del retardo del desarrollo de la marcha independiente en edades por encima de los 18 meses, en especial en aquellos casos donde el problema radica en falta de maduración de los reflejos vestibulares y del equilibrio.
Aumenta la elasticidad y la agilidad.
Montar a caballo rompe el aislamiento de la persona frente al mundo.
Objetivos específicos en el autismo:
Estimular la capacidad de concentrarse en estímulos visuales
Estimular la necesidad de la comunicación oral
Condicionar patrones adecuados de conducta
Estimular la socialización y el validismo
Influir por la recreación en la calidad de vida
Promover la integración al grupo
Objetivos específicos en la Parálisis Cerebral
Facilita el aprendizaje motor
Ayuda a desarrollar el sentimiento de responsabilidad y de autoestima
Proporciona una actividad recreativa agradable que el niño disfruta
Estimula la postura correcta, mejora el equilibrio
Aumenta la flexibilidad y movilidad articular
Inhibe los patrones asociados de movimiento
Reduce la espasticidad en especial de los aductores de cadera
Facilita la coordinación manual
Facilita la percepción del esquema corporal a través del movimiento
De forma general contribuye al aprendizaje motor
Constituye una motivación para incrementar el vocabulario, moverse y explorar su entorno
Mejora la capacidad respiratoria el control muscular en la deglución y la producción de sonidos
Reduce el miedo y el temor al fracaso
Estimula la motivación y la independencia
CONTRAINDICACIONES:
En aquellos que padecen alteraciones alérgicas al pelo del caballo u otras afecciones dermatológicas donde el contacto con el animal pueda agravar los síntomas.
En el síndrome de Down con inestabilidad Atlanto axial
Problemas ortopédicos como la luxación de cadera que hace la abducción de cadera dolorosa.
Osteoporosis severa
Sobre peso excesivo
Hernia discal
Síndromes osteomiarticulares dolorosos en fase aguda
Escoliosis de más de 30 grados con deformidad de cuerpos vertebrales
Pacientes que están empleando anticoagulantes
Procesos degenerativos articulares
Epilepsia descontrolada o muy severa
Operado de columna con fijadores metálicos
Historia de fracturas patológicas
Cualquier limitación articular que impida que el paciente asuma una posición segura sobre el animal
Los shunt ventrículo peritoneales
Trastornos severos de conducta o agresividad
Hemofilia
Uso de sonda naso gástricas o traqueotomías
Lesiones de piel especialmente en las zonas de contacto con el animal
El vértigo la aprensión o el miedo
Es muy importante que todo paciente que se incluye en la actividad tenga un certificado médico que refleje que no existen contraindicaciones para motar a caballo

COMO EMPLEARLA:
Existen un grupo de aspectos importantes a tener en cuenta durante el desarrollo de la actividad:
Mantener una postura correcta del jinete sobre el caballo. La ante-versión de la pelvis con la correspondiente lordosis que determina o la retro-versión que provoca sifosis deben evitarse, manteniendo un buen alineamiento de la pelvis y el tronco, los desplazamientos de la cadera por fuera de la línea media con la correspondiente desviación compensatoria de la columna, son elementos también desfavorables. Debemos tratar siempre brindando incluso la ayuda que sea necesaria que el jinete mantenga una postura correcta que le permita asimilar mejor los estímulos que genera el movimiento del caballo.
La selección del animal es también esencial, las características del caballo, su tamaño, temperamento, docilidad, raza, variedad de trotes etc, seleccionados de acuerdo a las peculiaridades de cada paciente y los objetivos terapéuticos que nos trazamos.
Conocimientos y experiencia del instructor de equinoterapia que debe tener amplios conocimientos sobre la discapacidad para poder comprender las necesidades específicas de cada paciente y debe además conocer sobre caballos para poder emplear de modo eficiente al animal en la actividad.
La relación entre el jinete y el animal que debe propiciarse haciendo que el niño no solo monte al caballo sino que participe en su alimentación cepillado y atención, para que se establezca un vínculo afectivo, pero que facilita además el desarrollo de otras habilidades como las motoras.
El paciente debe ser incluido en la actividad previa autorización del médico encargado de su cuidado, además se debe informar al mismo sobre los progresos del paciente y sus dificultades.
El niño debe ser objeto de una primera evaluación detallada y minuciosa que precise sus habilidades y dificultades, y a partir de esta establecer un ‘’ Plan individual de tratamiento. ’’
Se debe establecer claramente los beneficios que se esperan obtener en cada caso particular y el tiempo aproximado para realizar una reevaluación del paciente.
Evaluar la presencia de contraindicaciones para emplear este procedimiento alternativo.
Garantizar que existan los recursos materiales y humanos para desarrollar la actividad de forma eficiente y segura.
La duración de una sesión de equinoterapia se incrementa de forma progresiva y se adapta a las características individuales de cada caso de manera general se recomienda una duración entre 15 a 30 minutos, dos o tres veces a la semana, pudiendo progresivamente incrementarse hasta una hora.
Habitualmente antes y después de montar se recomienda una sesión de fisioterapia de calentamiento para preparar el músculo para la actividad que se va a realizar y para relajarlo una vez finalizada .

EJERCICIOS EN EL CABALLO:
Desarrollar ejercicios apropiados para estimular el desarrollo del niño es un reto a la imaginación y preparación científica del terapeuta.
Mientras el niño se encuentra sobre el animal se pueden proponer ejercicios específicos como tocar las orejas y la cola del caballo, hacer círculos con los brazos, abrazar la espalda del animal, coger objetos colgantes al pasar por su lado , cabalgar al revés entre otras.
La forma de montar y las actividades a desarrollar están en relación directa con las características individuales de cada caso y la experiencia del equinoterapeuta
Por ejemplo cabalgar sobre la grupa erecto mirando a los lados o hacia detrás desarrolla el equilibrio y el control muscular, Cabalgar en posición prona sobre el tronco y el cuello del animal, extiende el tronco y el cuello, mientras que acostado en supino, fortalece la musculatura del tronco, y estimula lograr la posición de sentado.
PERSONAL NECESARIO PARA LA ACTIVIDAD:
De forma general se recomiendan:
Un experto en equitación: Conocedor del manejo del caballo, que entrena al animal para la actividad, y es capaz de prevenir las reacciones desfavorables del animal durante el desarrollo de la actividad. Conduce marchando delante y al costado del caballo, sosteniendo al animal por la rienda, (deben ser tres riendas las dos comunes para ser empleadas por el instructor y la tercera por el responsable de la conducción del caballo).
Terapeuta: Persona debidamente entrenado en la atención y manejo de la discapacidad infantil con conocimientos sobre las características de cada forma de discapacidad, lo que le permite evaluar cada caso en particular, y establecer una estrategia individualizada de actividades con el caballo, generalmente un licenciado en fisioterapia o terapia ocupacional. Es importante además que tenga experiencia como jinete para que conozca a plenitud todas las sensaciones que deberán experimentar sus alumnos, y tenga conocimientos sobre los caballos sus características, su anatomía, su temperamento, como cuidarlo y como tratarlo. Debe ser un educador capaz de facilitar el aprendizaje en su paciente de las nuevas habilidades.
Ayudante: Colabora con la seguridad de la actividad previniendo la caída del paciente del animal, ayuda en el desarrollo de cualquier terapia específica o la realización de ejercicios. Mientras más severa la discapacidad y menor control del alumno sobre su motricidad más importante el papel del ayudante, es recomendable que sea un familiar convirtiendo la actividad en una forma de juego que todos disfrutan, debe ser instruido en los aspectos fundamentales a tomar en cuenta cuando se desplaza al lado del caballo, como la no realización de movimientos bruscos que puedan espantar al animal, ni desplazarse por delante o por detrás del animal.
ARNESES Y ACCESORIOS:
La selección del tipo de animal para la actividad así como los accesorios a emplear está directamente relacionada con las características individuales de cada niño, su constitución física, grado y tipo de discapacidad y los objetivos terapéuticos que nos proponemos.
Siempre que se pueda es recomendable no utilizar silla para lograr una mayor contacto entre el animal y el alumno, nunca en caso de usarla debemos amarrar el alumno a la silla, en el mercado existen una gran variedad de sillas con adaptaciones especiales para el desarrollo de la actividad entre los que esta el respaldar alto para un mejor alineamiento del tronco especialmente en los casos con marcada debilidad muscular.
También se recomienda el uso de elementos de seguridad como el casco y se debe antes de iniciar la actividad delimitar bien la pista donde se va a trabajar.
Debemos tener siempre presente que existe el riesgo real de una caída del caballo. El caballo es un animal de carrera, su primer instinto es correr ante el peligro o ante cualquier cosa que lo asuste.
CARACTERÍSTICAS DE LOS CABALLOS:
Para que un caballo sea seleccionado para esta actividad debe reunir un grupo de requisitos físicos y psíquicos, entre otras ser un animal sano después de ser evaluado por el veterinario, bien entrenado capaz de vencer las pruebas de equilibrio, docilidad, permeabilidad a las ayudas de impulsión y retención y reunir las características de mansedumbre, obediencia, experiencia, buena capacidad de movimientos, energía.
El animal debe ser objeto de atención especial, buena alimentación y condiciones de vida que garanticen una buena salud.
Entre las diferentes especies del reino animal domesticadas por el hombre el caballo tiene características biomecánicas especiales de desplazamiento, y atributos sensoriales y perceptivos específicos.
Generalmente se trabaja con equinos de una ‘’Alzada’’ ( altura tomada desde la cruz al piso entre 1 metro y 1,70cm, que al desplazarse producen un movimiento cadencial, variable, rítmico, movilizando la cintura pélvica del jinete en los planos vertical, horizontal y sagital, asociados a movimientos de rotación de derecha a izquierda, produce de 1 a 1,25 movimientos por segundo lo que determina que el jinete en 30 minutos de trabajo deberá realizar un estimado de 1,800 a 2,250 ajuste tónicos.
Paralelamente la variabilidad de la marcha del caballo permite ajustar el paso a las necesidades del paciente. Su naturaleza perceptiva le permite adaptarse fácilmente a las personas discapacitadas respondiendo a los estímulos de afecto.
El terapeuta debe conocer profundamente al animal, al igual que cada persona tiene una forma típica de caminar cada caballo tiene una forma típica de desplazarse, algunos caballos se mueven mucho acentuando sus movimientos laterales cuando se desplazan y otros por el contrario desplazan menos su centro de gravedad, los más grandes necesitan menos pasos para desplazarse la misma distancia mientras que los pequeños pony, necesitan dar mayor número de pasos para recorrer la misma distancia.
EL ESTABLO TERAPÉUTICO:
Muy diferente de los lugares que tradicionalmente se usan para realizar tratamiento a los discapacitados en los hospitales. El establo esta lleno de sonidos, olores, colores, formas movimientos, es un lugar abierto natural, dinámico interactivo, lleno de aire, vida, tierra, árboles, pasto. Estas características especiales lo hacen atractivo al niño en comparación con las frías salas de fisioterapia donde habitualmente recibe el tratamiento.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS:
En el marco de la actividad además de montar a caballo aprovechando las condiciones especiales favorables al aprendizaje se puede desarrollar otras actividades complementarias que beneficien al discapacitado entre ellas:
Secciones de kinesioterapia
Estimulación en aspectos específicos como el lenguaje
Actividades de tipo recreativo culturales

DANZATERAPIA

En su asociación de arte y salud, la danzaterapia impulsa el desarrollo de capacidades corporales, intelectivas y emotivas de las personas al poner el cuerpo en movimiento. Aquí, un recorrido por sus características.
La escritora chilena Gabriela Mistral (1889-1957) escribió allá por 1922 un grupo de poemas llamado Rondas. Uno de ellos, "Los que no danzan" dice así: "Una niña que es inválida / dijo:
'¿ Cómo danzo yo ?' / Le dijimos que pusiera / a danzar su corazón... /Luego dijo la quebrada: 'Cómo cantaría yo?' / Le dijimos que pusiera/a cantar su corazón... / Dijo el pobre cardo muerto:
/ 'Cómo danzaría yo?9 / Le dijimos: 'Pon al viento / a volar Tu corazón...f ".
Sin saberlo, a través de su rima sencilla. Mistral expresaba los principios básicos de la danzaterapia, una disciplina de difusos y múltiples orígenes. Ella. quien fuera también -no casualmente- una maestra rural de recursos originales, presentía que la danza es el perpetuo movimiento de las esferas y de cada uno
de sus seres. La puesta en práctica de esta certeza constituye una actividad de arte y salud que aporta beneficios y satisfacciones. Eso es la danzaterapia.

Desde que nacen, los seres humanos ya pueden danzar con su corazón, con las manos. con los ojos, con sus piernas o su torso. La danzaterapia sostiene esa premisa y por eso es inclusiva: niños, adolescentes. adultos, adultos mayores, personas con discapacidad mental, motriz y sensorial. todos tienen la oportunidad de poner su cuerpo en acción. Porque la caja de huesos y músculos en que vivimos no sólo fue hecha para caminar y trabajar. También es nuestro medio para interactuar con el mundo y, a partir de ese intercambio con el ambiente y los individuos, construir nuestra propia identidad. El cuerpo habla. Silenciarlo conduce a la enfermedad. Dialogar con él, a la sanidad.

Danza para todos
La danzaterapia abre espacios donde fomentar potencialidades físicas, intelectuales y emotivas, dormidas por mucho tiempo, quizás, desde siempre. Por prejuicios de larga data, el aprendizaje a través del cuerpo está olvidado en nuestra sociedad. Apenas es aceptado como pasatiempo lúdico entre las niñas pequeñas. Pero no sólo ellas tienen derecho a experimentar con el movimiento. A lo largo de toda la vida y para hombres y mujeres, el cuerpo es fuente de gratificación y conocimiento. La danza no tiene sexo ni edad.
En este punto, se vuelve imprescindible hacer una distinción. La danza no es únicamente lo que aparece en los medios masivos de comunicación. Eso es otra cosa. Despojada de aspectos grotescos y provocativos, la danza es ritmo, armonía plástica y creatividad. La danzaterapia explota estas cualidades, a través de clases guípales, a cargo de profesores artistas. Esos encuentros son un estímulo para que las personas descubran su propio modo de bailar. Cada una elabora su estilo particular: no se trata de coreografías preestablecidas con figuras estereotipadas, ni de una sucesión de pasos contados en secuencias de ocho tiempos. La libertad para interpretar consignas sugeridas permite la danza para todos. En ello reside la clave de la efectividad de esta propuesta, que colabora de manera interdisciplinaria con tratamientos médicos y psicológicos desde un área exterior a ellos: el arte. La danzaterapia aspira a la sanación mediante el arte.

Un lenguaje sencillo
Si bien la danzaterapia tiene aspiraciones profundas \ complejas, en la práctica, su metodología emplea un lenguaje sencillo. Parte de no ciones básicas, (por ejemplo, pares opuestos como abierto/cerrado, alto/bajo, grande/ pequeño) para provocar al cuerpo, deshabituado al movimiento. Los estímulos también pueden ser visuales, también accesibles. La experiencia previa de conocer una piedra, un árbol o un pájaro sirve como disparador. La propia percepción de estas realidades cotidianas es trasladada al cuerpo a través de formas peculiares que dependen de una interpretación subjetiva. Después, la inmovilidad de una roca puede enriquecerse y confrontarse con el continuo girar de una rueda. A partir de estas consignas simples, los desafíos aumentan progresivamente.
Los profesores practican una labor artesanal para dirigir los grupos según sus necesidades y buscar el enriquecimiento mutuo entre los compañeros. La interacción entre los participantes, en dúos, tríos o entre todos los presentes, permite compartir los logros y dificultades de cada uno. De allí. algunos de los efectos terapéuticos de la danzaterapia: adquirir la autopercepción consciente, comprender los tiempos y límites del otro, respetar los espacios individuales, ampliar los lazos sociales, proveer de herramientas para la comunicación, descubrirse y descubrir el entorno. La conquista del propio cuerpo como territorio de exploración deriva en consecuencias positivas insospechadas.


Cuando las personas se reconocen como seres creativos, capaces de producir un resultado artístico que recibe su propia aprobación, la de sus compañeros y la del maestro -y más tarde, la de la familia-. la satisfacción y la alegría van acompañadas de seguridad. La autoconfíanza se apoya siempre en un desenvolvimiento corporal que repercute exteriormente. Al final. los alumnos/artistas se presentan en escenarios públicos para mostrar los resultados de su esfuerzo y su talento.
Hay un objeto muy querido en la danzaterapia debido a la metáfora que encierra. Es la caña. No la de azúcar, ni la de pescar, ni la de beber sino ese tronco hueco, amarillento y rígido. Ese trozo vegetal endurecido que alguna vez fue verde y flexible. Puesta en las manos de quien danza, la caña recupera el movimiento perdido. Al cuerpo humano le sucede lo mismo. Olvidado y reseco, sólo necesita de una mano sabia que le recuerde toda la energía contenida que tiene y que puede transformar en fuerza y vitalidad.
La caña es apenas un ejemplo. Otros elementos ayudan a despertar la danza y a sortear obstáculos que pueden parecer infranqueables. Los globos brindan liviandad. suavidad y circularidad. Por su cualidad escurridiza favorecen dinámicas corporales sutiles, precisas. Ayudan a modificar impulsos mecánicos y volverlos movimientos ligados. En la infinita lista de recursos para una clase, la música es muy importante. Su presencia relaja y estimula. Además, convoca a innovar a través de la percusión, por ejemplo, o la liberación de la voz. La variedad de sonidos, a su vez, despliega variedad de danzas y es prueba de la pluralidad que reina en el mundo. La danzaterapia se esmera en mostrar la diversidad: cultural, física. intelectiva. Pero sobre todo, la defiende y valoriza.
Las cañas, los globos, los instrumentos musicales provenientes de diferentes regiones del planeta son unas pocas de las innumerables fuentes que el danzaterapeuta utiliza en su labor. Pero la imaginación es capaz de convertir materiales insospechados en compañeros de danza. He ahí la destreza creativa de los profesores. quienes ponen arte en cada encuentro con sus alumnos.

"¿Qué pastilla está tomando?"
Muchas personas han pasado y permanecido en la danzaterapia. disfrutando de los beneficios conseguidos. Los profesionales de esta disciplina encuentran una confirmación para su tarea cuando el médico le dice a un alumno "¿qué pastilla está tomando?" y este responde "la pastilla es ir a las clases". Eso viene a ratificar que la danzaterapia sirve, llega, sana, es terapéutica porque produce cambios para sentirse mejor. Muchos son los testimonios.

Norberto sobrellevaba el mal de Parkinson, con sus movimientos involuntarios. Presenciaba y observaba las clases, luego pintaba con óleos el trabajo de sus compañeros o lo que la música le dictaba: flores muy coloridas, paisajes luminosos. A través de su arte lograba aquietar sus movimientos. La danza le abrió el camino hacia la pintura.
Durante mucho tiempo. Estrella. en silencio, sin contarlo, a partir de las consignas de las clases, escribía poesías, hasta que produjo un libro completo en el que fusionaba la danza y la literatura. Lo compartió con todos los integrantes de su grupo.
Ricardo, un señor con síndrome de Down, nunca había hecho estimulación artística. Comenzó con la danzaterapia a los 60 años con lógicos condicionamientos motrices de acuerdo a su edad y su patología. Empezó a tomar clases individuales. Luego de dos años, se integró a un grupo, socializando con sus pares. Subió a varios escenarios y así pudo encontrar una expresión alternativa a través de su cuerpo olvidado. La metodología cumplió su misión porque le brindó una posibilidad más a las que traía inicialmente.
Actualmente, también. existen grupos de niños donde otros niños con discapacidad están integrados. Todos juntos crecen con una educación para la aceptación de las limitaciones del otro: el que aparentemente no tiene ninguna dificultad aprende a respetar el tiempo particular del otro, para danzar y expresarse, al igual que aguarda los plazos de un hermano para hablar. Los más pequeños, desde su espontaneidad y naturalidad, cooperan para construir un ambiente de convivencia y afecto. Juntos se comprenden porque todos hablan el mismo lenguaje corporal.
El desarrollo de la intuición

Los destinatarios de las actividades son múltiples, con una especial dedicación para la familia de la discapacidad: para la persona con capacidades diferentes, para sus familiares y para los profesionales de diferentes áreas que colaboran con él. Padres, hermanos y amigos de la persona con discapacidad tienen la oportunidad de trabajar su propio cuerpo, exterior e interiormente. Por su pane, los profesionales traen inquietudes y necesidades. Ellos requieren de una formación que les permita resolver situaciones diversas. La intuición es una competencia que debe ser motivada. La danzaterapeauta Sonia López, quien cuenta en su larga formación con las enseñanzas de la maestra María Fux, explica esta cuestión sutil: "En la danzaierapia, permanentemente está en juego la intuición para con el otro. lo que, estrictamente hablando, no se aprende en ningún lado, sino que se desarrolla. Aunque mi objetivo general sea que quien está a mi cargo pueda expresarse libremente, o canalizar su angustia o su alegría, no hay una regla fija para llegar a cada sujeto en particular: este trabajo corporal, que se apoya sobre una base sensible y que ahonda en zonas profundas, no sólo del que recibe sino también del que da, es intuitivo. Cada alumno representa un encuentro que sucede desde un lugar insospechado, no sólo corporal sino mucho más intenso. Es una combinación de sensibilidad y emoción. Por eso, cuando alguien pregunta *¿una persona cuadripléjica puede danzar?', respondemos que sí, porque la conexión con el otro trasciende lo meramente visible".
Suenan ecos de los versos iniciales de Gabriela Mistral. Desde su sabiduría ancestral, cerró su poema "Los que no danzan" con una imagen tan bella como provocadora, que invita a seguir pensando:
"Todo el valle está danzan do/ en un corro bajo el sol. / A quien falte se le vuelve/de ceniza el corazón...".
Analta Melgar *
*Analía Melgar es periodista especializada en danza, licenciada en Letras y docente de la UBA.